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Veintitrés académicos y sacerdotes católicos han publicado una carta expresando su profunda gratitud y su pleno apoyo a las dubia de los cardenales Walter Brandmüller, Raymond Leo Burke, Carlo Caffara y Joachim Meisner enviadas al Papa Francisco pidiendo que clarifique algunos puntos de la exhortación apostólica sobre el amor en la familia Amoris Laetitia.

La mayoría de los signatarios de esta declaración en apoyo de las preguntas planteadas por los cuatro cardenales ya firmaron hace unos meses una carta enviada a los cardenales solicitando una aclaración de algunos de los puntos “vagos” o “ambiguos” de Amoris Laetitia.

La carta, firmada en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, manifiesta que el Papa Francisco ha declinado hasta ahora responder a los cuatro cardenales que le pidieron que clarificara cinco puntos fundamentales de la doctrina católica y de la disciplina sacramental. Su silencio, argumentan los signatarios de esta carta, expone al pontífice a acusaciones de negligencia en el ejercicio del ministerio petrino de confirmar en la fe.

En la carta también se recogen las críticas que han recibido los cuatro cardenales por parte de otros prelados y se añade que ninguno de los críticos, sin embargo, ha contribuido a arrojar luz sobre las preguntas planteadas.

Los académicos y pastores que han firmado esta carta señalan que, tras la promulgación de Amoris laetitia, la Iglesia universal está entrando en un momento gravemente crítico de su historia, que presenta alarmantes similitudes con la gran crisis arriana del siglo IV, cuando muchos obispos “vacilaron” en la cuestión de la divinidad de Cristo. En su opinión, la barca de Pedro “muestra síntomas de incipiente desintegración”.

“Hoy en día estamos siendo testigos de una similar crisis metastática, esta vez sobre aspectos fundamentales de la vida cristiana. Se continúa predicando la indisolubilidad del matrimonio, el pecado grave de la fornicación, el adulterio y la sodomía, de la santidad de la Sagrada Eucaristía y la terrible realidad del pecado mortal. Pero en la práctica, un creciente número de importantes prelados y teólogos están socavando o negando de hecho tales dogmas con su énfasis exagerado y unilateral en la misericordia, el acompañamiento pastoral y las circunstancias atenuantes”, se recoge en esta carta.

Asimismo, en el documento se afirma que todos los sucesores de los Apóstoles tienen el grave y urgente deber de hablar con claridad y fuerza para confirmar las enseñanzas morales expuestas en el magisterio.

La carta culmina con la petición de que muchos más se adhieran públicamente a la “respetuosa solicitud de los cuatro cardenales al sucesor de Pedro” y a la recomendación del cardenal Burke, quien en una entrevista aseguró que si el Papa no responde se podría hacer “un acto formal de corrección de un error grave”.