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¿Qué pasa finalmente con los divorciados en nuevas uniones?

La controversia mediática en torno al Sínodo se centró en el tema de si se podía dar la Comunión o no los divorciados en segunda unión civil. Amoris laetitia no se pronuncia definitivamente sobre esta cuestión, entre otras cosas porque el Sínodo lo que pretendía era dirigir una mirada al conjunto de la vida familiar, y no resolver este punto.

 

Lo que sí nos dice el Papa es que hay que tener en cuenta la complejidad de cada situación y nos anima a escuchar a cualquier persona que se sienta herida y a ayudarla a experimentar el amor incondicional de Dios, y ahí nos deja un campo que es muy importante para nosotros. Lo fácil sería que nos diese recetas, pero es que no hay recetas.

La exhortación les da a muchos divorciados que se han vuelto a casar y que se esfuerzan por hacer las cosas bien y educar a sus hijos en la Iglesia la garantía de que la Iglesia se preocupa por ellos, les hace sentir que son parte de la Iglesia, que no están excomulgados, y aunque todavía no puedan participar plenamente de la vida sacramental, les anima a tomar parte activa en la vida de la comunidad cristiana.

Por eso es clave el concepto de integración: hacer todo lo posible por ayudar a las personas que estén en la situación que fuere a involucrarse en la vida de la comunidad. Cualquier persona que se encuentre en una situación irregular debe recibir atención y ser ayudada a sanar sus heridas.

 

InfoCatólica