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Por primera vez el embajador de Estados Unidos para la libertad religiosa en el mundo será un católico. Se trata del exsenador y actual gobernador de Kansas, Sam Brownback, converso al catolicismo, padre de familia numerosa y muy consiente sobre la defensa de la vida y de los peligros de la ideología de género.

Precisamente, su claridad y su profunda fe han demorado el nombramiento hasta ahora, pues el Senado estaba dificultando que ostentase este cargo. Finalmente, en una ajustada votación, Brownback consiguió 50 votos a favor y 49 en contra y fue el propio vicepresidente Pence el que con su voto como presidente del Senado rompiese el empate.

Sus partidarios, contentos por su coherencia

Los demócratas, y también algún republicano, se opusieron a él por su oposición a la ideología de género. Sin embargo, encontró el apoyo de otros senadores evangélicos conservadores. Así, por ejemplo, el senador por Oklahoma, James Lankford, dijo que “la confirmación de Sam Brownback como embajador general envía un mensaje al mundo de que la libertad religiosa es una prioridad del gobierno de Estados Unidos”.

Además, añadía que “como líder mundial de la libertad y la protección de los derechos humanos básicos, Estados Unidos debería aprovechar todas las oportunidades para abogar por que las personas, incluidos los estadounidenses que se encuentren en su país, piensen, crean y actúen de acuerdo con sus creencias religiosas, independientemente de si pertenecen a una minoría o la religión mayoritaria en su nación”.

Padre de familia numerosa y provida

Brownback toma así el relevo de sus antecesores en el cargo, David Saperstein, judío; y Suzan Johnson Cook, evangélica afroamericana.

El nuevo embajador, casado y padre de cinco hijos, llegó a ser precandidato presidencial por el Partido Republicano, secretario de Estado de Agricultura, además de miembro del Senado y actual gobernador de Kansas, uno de los estados con las leyes más provida del país.

Su conversión al catolicismo se produjo ya dentro de la política y en parte involucra a otra de las principales figuras políticas del país, Paul Ryan, actual presidente del Congreso. De origen metodista, Brownback dio el salto oficial al catolicismo en el 2002. Sin embargo, su proceso de conversión había empezado ya unos años antes, precisamente cuando en 1996 estaba haciendo campaña para ser senador. En su equipo estaba un jovencísimo Paul Ryan, católico aunque entonces no demasiado practicante.

Bronwback, evangélico, ya estaba pensando convertirse al catolicismo, y sabiendo que Ryan era católico, salió el tema. "Que un no católico me hiciese preguntas cruciales sobre la doctrina de la Iglesia era una importante responsabilidad. Me la tomé en serio, y nuestras conversaciones se convirtieron en el catalizador para una profundización en mi fe. A sugerencia de Sam, me zambullí en los escritos de C.S. Lewis. Y empecé a ir a misa otra vez. Sam siguió en búsqueda, y finalmente él mismo se convirtió al catolicismo", aseguraba Ryan.

Converso y provida

Así fue, en efecto. Sam Brownback fue educado como metodista, pasó casi toda su vida en el evangelismo, y en 2002, a los 46 años, ingresó en la Iglesia católica de la mano del sacerdote del Opus Dei John McCloskey, conocido porque también ha ayudado a la conversión de otros políticos republicanos como Newt Gingrich, y de antiguos abortistas militantes del movimiento provida, como el célebre doctor Bernard Nathanson.

Brownback lee la Biblia a diario y se ha especializado en la lectura de los Padres de la Iglesia de los siglos III y IV, encontrando especial inspiración en los que vivieron retirados en el desierto. Como gobernador del estado ha promulgado leyes provida, recibiendo el apoyo para la reelección por parte de grupos antiabortistas como National Right to Life cara a las inminentes elecciones.