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Francisco sigue con consternación y en oración la terrible masacre. Condenamos de la manera más absoluta cualquier locura homicida.

Esa es la primera reacción vaticana al terrible atentado perpetrado en Niza, Francia, el jueves 14 de julio por la noche, cuando un joven franco-tunecino manejando un camión atropelló deliberadamente a centenares de personas reunidas en el Paseo de los Ingleses, que estaban asistiendo al espectáculo de fuegos artificiales como parte de los festejos por la fiesta nacional.

Poco antes de las 11:30 de la noche, el camión comenzó a arrollar a la multitud que se encontraba festejando la fiesta nacional del 14 de julio, día de la toma de la Bastilla. El autor del atentado que guiaba el vehículo blanco a la velocidad de ochenta kilómetros por hora, también iba disparando a las personas, mientras maniobraba para zigzaguear tratando de hacer el mayor daño posible. Entre las víctimas hay varios niños. La policía mató al atacante y algunos testigos sostienen que lo escucharon gritar Alá Akhbar antes de que lo mataran.

Hemos seguido, esta noche, con grandísima preocupación, las terribles noticias que llegaban de Niza», afirmó el jesuita en una nota. Manifestamos, pues, de parte de Papa Francisco y nuestra, toda la participación y solidaridad a los sufrimientos de las víctimas y de todo el pueblo francés, en ese que habría debido ser un gran día de fiesta. Condenamos de la manera más absoluta cualquier manifestación de locura homicida, de odio, de terrorismo, de ataques contra la paz.

En noviembre del año pasado, horas después de los sangrientos ataques perpetrados en el teatro Bataclán y en otras zonas de París, en los que fallecieron 129 personas, Papa Francisco, en una breve conversación telefónica con el director de Tv2000, dijo: Estoy conmovido y muy adolorado. No comprendo, pero estas cosas son difíciles de entender, hechas por seres humanos.

Por esto estoy conmovido, adolorado y rezo. Estoy muy cerca del pueblo francés, tan amado, estoy cerca de los familiares de las víctimas y rezo por todos ellos. El Papa incluyó el atentado en esa tercera guerra mundial en pedazos de la que ha hablado en varias ocasiones. El Papa concluyó diciendo que no puede haber ninguna justificación ni religiosa ni humana para hechos como estos.