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La Iglesia católica en Colombia "está gestando" la XII Marcha por la Vida, que se realizará el próximo sábado en diversas ciudades del país: fueron las palabras de Mons. Juan Vicente Córdoba, obispo de Fontibón y presidente de la Comisión de Vida de la Conferencia Episcopal.

"Yo como presidente de la Comisión soy uno de los organizadores. Marchamos en 50 ciudades de Colombia. También nos unimos Inglaterra, Perú y poco a poco otros países. Hay una red de vida, el mundo está clamando por la vida. Necesitamos decirle a los que tienen la cultura de la muerte -que todo lo solucionan acabando con los niños, y acabando con los enfermos- que la solución es darle vida a las personas y no darle muerte a las personas", expresó el obispo jesuita.

"La vida es sagrada y no somos dueños de ella. Vamos a caminar pacíficamente para levantar nuestra voz de inconformidad con la Corte Constitucional que se la pasa haciendo leyes, y no le toca hacer leyes sobre muerte", reafirmó el prelado.

En un mensaje al personal sanitario católico, que puede sentirse intimidado por diversas reglamentaciones que violentan su conciencia cristiana, Mons. Córdoba les dice que "ellos tienen la objeción de conciencia que deben hacer respetar. Nadie puede ir en contra de la conciencia de nadie. Ningún colombiano puede ser presionado en contra de su conciencia en sus principios, valores y criterios, sean religiosos, sean éticos o morales".

El personal sanitario católico "al que le esté presionando una institución, o sea por una entre comillas ‘ley' o sentencia, pueden de alguna manera demandar eso y salen adelante. Primero la conciencia y después los caprichos de algunos o los intereses de algunos".

Ante una cierta avalancha de la ‘cultura de la muerte', el obispo recordó el caso de Grecia, particularmente el de Esparta, donde buscando una cierta ‘perfección' humana se mataban a los niños ‘defectuosos'. "Esparta se acabó, pasó. Grecia pasó. (...) Dios sigue, aquí sigue el ser humano. Esto pasará algún día; pero mientras pasa es terrible, se sacrifican vidas, pero Dios está primero que todo:

‘No teman, yo estaré con ustedes hasta la consumación de los siglos'. ‘Y las puertas del infierno no podrán contra mi Iglesia', y no han podido y no podrán. (...) La muerte lo que hace es traer más muerte y destruirá a los mismos que la causan".

"No le deseo nada mal a nadie ni muerte a nadie -continuó el obispo, pero el que entra en ese remolino destructor de la muerte termina siendo víctima de su propio invento. Termina sobre todo con una conciencia que lo acusa de haber sido causante de la muerte de tantos seres humanos. Delicadísimo. Gravísimo. Y el día que se encuentre con Dios, tenemos que darle cuentas".

Por su parte, Jesús Magaña, director de la plataforma Unidos por la Vida, que coordina la Marcha del próximo sábado, reafirmó que "el 5 de mayo, desde las 10 de la mañana, hubo marchas en todo el país".

Multitudes de instituciones y movimientos se han adherido a la Marcha por la Vida, expresa Jesús Magaña. Al final del evento, en todas las marchas de las diferentes ciudades, "haremos un pronunciamiento firme en donde exigiremos la nulidad de la sentencias que de manera dispersa la Corte Constitucional está emitiendo para la promoción de la cultura de la muerte", expresó.