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En un comunicado los Obispos de Colombia rechazaron el borrador de resolución expedido por el Ministerio de Salud y Protección Social que, de ser oficializado, reglamentará el procedimiento para aplicar la eutanasia a menores de edad.

“El borrador en cuestión, que se proyecta como respuesta a la Sentencia T-544 de 2017 de la Corte Constitucional, es una manifestación más del debilitamiento espiritual y moral de nuestra sociedad con respecto a la dignidad de la persona enferma y una senda ‘utilitarista’ de desinterés frente a las verdaderas necesidades de los pacientes”, expresó la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) en el comunicado del 1 marzo.

El comunicado recordó las palabras del Papa Francisco en un encuentro sobre cuidados paliativos realizado el 28 de febrero, en el que exhortó a “no abandonar a las personas enfermas y a acompañarlas”, y a redescubrir que la medicina “consiste ante todo en cuidar, aunque no siempre sea posible curar”.

La Corte Constitucional de Colombia decidió el 25 de agosto de 2017 que los menores de edad que sufren una enfermedad terminal puedan acceder a la eutanasia.

El Tribunal dio al Ministerio de Salud dio cuatro meses para crear el reglamento que permita a las Empresas Promotoras de Salud (EPS) aplicar la “muerte digna” a los menores de edad y “no sean víctimas de un trato cruel e inhumano derivado de la negación de su derecho a morir dignamente”.

La medida fue criticada por los sectores provida por ir en contra de la Carta Magna que declara inviolable la vida humana, y por “abrir la puerta para el negocio de la eutanasia para menores”.

En el comunicado titulado “Si queremos la paz, defendamos la vida” los obispos colombianos sostuvieron que la sentencia sobre la eutanasia y su reglamentación “están minando las bases de la sociedad y el camino hacia la verdadera paz”.

“Si queremos la paz, debemos defender la vida. Es inconcebible que en un país que busca la paz, se promuevan estos atentados contra la vida”, aseguraron.

Al inicio del texto la CEC reafirmó que “la vida humana es el fundamento de todos los bienes, la fuente y condición necesaria de toda actividad humana y de toda convivencia social”.

Por el contrario, describieron la eutanasia como la “eliminación deliberada de una persona humana inocente”, y por lo tanto, dijeron que es un “sofisma presentar la eutanasia como un derecho”.

“Es todavía más grave atentar contra la vida de los menores de edad, dada su especial condición de indefensión y vulnerabilidad”, prosiguieron.

En ese sentido, recordaron que “no se puede matar al paciente por matar el dolor”, sino que el “enfermo puede recibir alivio y consuelo con una conveniente asistencia humana y espiritual”.

Por otro lado, exhortaron a las entidades médicas de inspiración católica a ejercer la objeción de conciencia frente a la eutanasia, porque es un derecho que no se puede suspender.

Casi al término del comunicado exhortaron al Gobierno a reconsiderar su decisión y pidieron “dedicar más esfuerzos a la cobertura y prestación eficiente de los servicios de salud para todos y especialmente para los más indefensos de la sociedad”.

“Invitamos a los padres de familia a pensar que después de haberle dado la vida a sus hijos no se puede entender que el mayor bien es pedir para ellos la muerte”, continuaron.

Finalmente, llamaron a las instituciones, asociaciones católicas y fieles a manifestarse en contra de la eutanasia “enviando observaciones y comentarios sobre este borrador de resolución que ya es público”.