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El P. Antonio Lootens, uno de los fundadores de las Comunicadoras Eucarísticas del Padre Celestial en la Arquidiócesis de Cali, Colombia, falleció el 4 de enero a la edad de 83 años.

Las religiosas colombianas informaron a través de su página de Facebook que el “P. Antoine Edouard Jeanne Lootens descansó en la paz del Señor y bajo la mirada de la Santísima Virgen María”. El velatorio se realizó en la Capilla Señor de los Milagros en Cali.

Las religiosas rezarán un Rosario por el sacerdote a las 12 del mediodía del 6 de enero, luego a las 3:00 p.m. se celebró una Misa en la Parroquia San Fernando. El entierro será en el Camposanto Metropolitano del Sur.

El P. Antonio nació en 1934 en Gante, Bélgica. Ingresó en 1951 en la Congregación del Inmaculado Corazón de María (CICM) de los Misioneros de Scheut, pero debió retirarse en su primer año de teología a causa de una enfermedad.

Tiempo después estudió medicina y también se enfermó de amigdalitis crónica, combinada con una úlcera estomacal. Dejó sus estudios en el quinto año, señala la web de las Comunicadoras Eucarísticas “para indagar métodos de sanación, mediante el regreso a un estilo de vida en conformidad con las leyes naturales”.

En 1961 y 1964 se encontró con el Santo Padre Pío de Pietrelcina, quien le dijo que sería sacerdote un día “y que Dios tenía planes fundacionales con él”.

Volvió a los estudios para ser sacerdote y “terminado el tercer año de sus estudios teológicos en una sucursal jesuita de la Universidad Gregoriana de Roma se trasladó, ante la necesidad de tener un Obispo que lo ordenaría, al Seminario de Antananarivo, Madagascar, África, regido también por los Padres Jesuitas”.

“Terminado su cuarto año de teología y a quince días de ser ordenado diácono, se enfermó gravemente de anquilostomiasis. Lo cual redujo su peso de 71 a 38 kilos. Habiendo los médicos declarados que le quedaba al máximo, una semana de vida, el sacerdote francés que le administraba los últimos sacramentos y que había sido antes un médico naturópata, lo llevó a su casa en donde se curó en tres meses con una mera dieta vegana y sin tomar fármaco alguno”, explican las Comunicadoras Eucarísticas.

Tras trabajar 10 años en el Santuario de la Madonna delle Lacrime en Siracusa, Italia. Luego, el entonces Arzobispo de Siracusa, Mons. Giuseppe Bonfiglioli, lo ordenó sacerdote el 29 de junio de 1971.

Deseando volver a ser misionero, fue luego por 10 años, párroco de Texiguat, Honduras, entre los indios chorotegas en la mera selva, y creador para ellos de un “Hogar de medicina natural” a petición del entonces Arzobispo de Tegucigalpa, Mons. Héctor Enrique Santos Hernández.

Durante ocho años fue animador y promotor de los “Cenáculos familiares del Rosario” de Mama Carmela, en la Diócesis de San Isidro de El General en Costa Rica.

Allí, en 1993, surgió la idea de fundar una comunidad contemplativa y misionera, empezando con dos hermanas y un seminarista, con el fin misionero principal de promover los Cenáculos.

Ese deseo misionero brotó también en la entonces hermana Gabriela del Amor Crucificado, quien inició una comunidad dedicada a los medios de comunicación, las actuales Comunicadoras Eucarísticas del Padre Celestial.