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El portavoz del Vaticano, Greg Burke, ha explicado que se trata de una operación de inicios de 2013 que consistía en una inversión de 17 millones. El presidente era el caballero de Colón Ernst Von Freyberg, de la confianza de Carl Anderson.

En los últimos días, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el banco vaticano, ha iniciado una acción civil ante las autoridades judiciales competentes de Malta por daños sufridos en operaciones de inversión.

Así lo ha comunicado la oficina de prensa del Vaticano, que señala que estas acciones se emprenden “contra diversas terceras partes consideradas responsables de haber causado daños significativos al IOR en relación con determinadas operaciones de inversión en las que el Instituto había participado”.

Según recoge EFE, el portavoz del Vaticano, Greg Burke, ha explicado que se trata de una operación de inicios de 2013 que consistía en una inversión de 17 millones y los daños sufridos “tendrán que ser cuantificados legalmente”.

Burke añadió que el IOR pretende de este modo “aceptar la responsabilidad por abusos del pasado”.

Según el comunicado emitido por el Vaticano, “esta iniciativa confirma el compromiso en favor de la transparencia asumido por el IOR de denunciar, en las sedes competentes, las potenciales irregularidades cometidas contra él”.

Asimismo también confirma la intención de “tomar, como en este caso, cualquier medida apropiada para proteger sus intereses financieros y su reputación también fuera de las fronteras de la Ciudad del Vaticano”.

El comunicado del Vaticano:

En los últimos días, el Instituto para las Obras de Religión (IOR) ha iniciado una acción civil ante las autoridades judiciales competentes de Malta contra diversas terceras partes consideradas responsables de haber causado daños significativos al IOR en relación con determinadas operaciones de inversión en las que el Instituto había participado.

Esta iniciativa confirma el compromiso en favor de la transparencia asumido por el IOR (Banco Vaticano) de denunciar, en las sedes competentes, las potenciales irregularidades cometidas contra él y de tomar, como en este caso, cualquier medida apropiada para proteger sus intereses financieros y su reputación también fuera de las fronteras de la Ciudad del Vaticano.