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El racismo sistemático, la guerra económica, la militarización y la devastación ecológica, son inmorales y contribuyen enormemente a que la población esté sumida en el flagelo de la pobreza, el cual también es una inmoralidad. Así lo indica un nuevo estudio denominado "Las almas de la gente pobre" (The souls of poor folk) del Instituto para Estudios de Estudios Políticos (Institute for Policy Studies) que se hizo público el martes pasado en el Club Nacional de Prensa de Washington a la par del lanzamiento de una nueva Campaña de la Gente Pobre.

La investigación demuestra que estos factores mencionados influyen más en el incremento de la pobreza que las fallas individuales y deja en claro que la nación más rica del mundo, Estados Unidos, tiene suficientes recursos para proteger el medioambiente y asegurarle una vida digna a toda su población.

Acabar con la pobreza es una obligación moral para la nación -dicen los líderes religiosos que impulsan la campaña, convencidos de que la mejor forma de honrar al reverendo Martin Luther King, al cumplirse 50 años de su asesinato, es revivir su lucha contra la pobreza usando incluso el mismo nombre de su campaña de ese entonces que llegó a movilizar a decenas de miles de personas a nivel nacional para demandar justicia económica en 1968.

La campaña ha sido diseñada como una llamada nacional para revivir la moral y cuenta con el liderazgo de los reverendos William Barber y Liz Theoharis, quienes comparten la visión de King y quieren revivir su campaña después de medio siglo. Ellos sostienen que en la actualidad hay un 60 por ciento más de gente viviendo en condiciones por debajo de la línea de la pobreza que hace cinco décadas.

"La campaña se extenderá por cuarenta días, empezará el 13 de mayo y concluirá el 21 de junio, e incluirá cabildeo en 40 estados", dijeron los reverendos durante la conferencia de prensa, rodeados de entusiastas representantes de diversas organizaciones del país. "La gente se ha organizado para una acción directa a nivel estatal, centrándose en los niños y mujeres pobres y el impacto que la pobreza tiene en sus vidas".

La describen como una movilización masiva única que cuenta con el apoyo de más de un centenar de grandes organizaciones de base y la participación de gente llena de coraje. "No es una conmemoración, es retomar la consigna de King a favor de la justicia", dijo Rev. Barber.

"Los pobres han sido abusados por políticos republicanos y demócratas. No somos Estados Unidos, nosotros hacemos Estados Unidos", dijo Claudia de La Cruz, una organizadora comunitaria del sur del Bronx, Nueva York, subrayando que 140 millones de personas han de ser afectados por la pobreza en este país lleno de recursos.

Esa cifra se aproxima a los resultados de un estudio de la Universidad Oxford, el cual afirma que la mayor parte de los estadounidenses (58,5%) vivirá al menos un año por debajo del nivel de pobreza entre los 25 y 75 años de edad.

"Tenemos la capacidad de organizarnos, organizar sueños, esperanzas y aspiraciones. No se trata sólo de transformar almas, sino transformar conciencias para transformar vidas", dijo aclarando que la campaña no se trata de cuarenta días de acción sino más bien un proyecto de muchos años.

"La llamada es a revivir el futuro", según el reverendo Barber quien condena el trabajo pobre de los medios de comunicación que solamente reportan sobre la investigación enfocada en Rusia y ni mencionan la realidad de la pobreza en Estados Unidos. "Nuestra campaña es para darle un giro a América e impactar a la gente con hechos".