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El Nuncio Apostólico en Siria, Cardenal Mario Zenari, destacó la importancia de la labor de la Iglesia Católica en la atención en salud en momentos en que el sistema sanitario se encuentra en una situación de grave deterioro. "Se ha constatado que son más las personas que mueren por falta de atención hospitalaria y medicamentos, que por enfrentamientos o bombardeos", denunció el purpurado en diálogo con AsiaNews.

"Si el número de víctimas directas del conflicto es de aproximadamente medio millón, son muchas más las personas que han muerto por falta de atención médica", indicó el Nuncio Apostólico. "Dos tercios (cerca del 75%) del personal sanitario -que abarca médicos, técnicos hospitalarios y enfermeros- ha abandonado Siria. Y éste es un cuadro alarmante". Cerca de la mitad de los hospitales públicos y centros asistenciales están "completamente fuera de servicio, o trabajan de manera incompleta o parcial". En medio de la crisis sanitaria, los hospitales católicos ofrecen una respuesta urgente y necesaria.

Hace dos años, el Card. Zenari visitó los tres centros católicos y lamentó "el hecho de ver que no trabajaban al máximo de sus capacidades". "Veía camas vacías, consultorios ambulatorios sin funcionar, y esto, a causa de los elevados costos de mantenimiento y manutención, desde la electricidad al combustible, el equipamiento y las herramientas", expuso el purpurado a AsiaNews.

Por esta razón se creó el programa "Hospitales abiertos" que recaudó ayudas en otros países a fin de relanzar los hospitales católicos y proveer una atención de calidad cada vez menos disponible en el país.

"Cuando un enfermo se presenta en uno de los centros médicos, se evalúa el cuadro de la enfermedad y se verifica su disponibilidad financiera. Si es pobre, se le abren las puertas y se le brinda todos los tratamientos posibles, tanto si se llama Pedro como Mohammed. No se hacen diferencias y se les da a todos la bienvenida", explicó el Nuncio. "Con este proyecto no podemos resolver la emergencia sanitaria, pero queremos continuar siendo, en Siria, un signo de la caridad de la Iglesia".