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La Conferencia de Obispos de Inglaterra y Gales emitió el pasado 1 de septiembre un decreto en el cual establece que, con efecto desde el Primer Domingo de Adviento de 2017, las solemnidades de la Epifanía del Señor y la Ascensión del Señor se celebrarán en las fechas tradicionales del 6 de enero y el jueves después del Sexto Domingo de Pascua respectivamente. Esta decisión fue tomada por los Obispos de Inglaterra y Gales y ha sido confirmada por la Santa Sede, indicó la Conferencia en un comunicado oficial.

En el 2006, estas dos fiestas y el Corpus Christi fueron movidas al domingo siguiente más cercano. La fiesta del Corpus no sufre variación.

El Cardenal Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, manifestó que esta decisión de la Conferencia episcopal debe ser aplaudida porque subraya la importancia del tiempo litúrgico.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos emitió un decreto el día 4 de agosto, Día de San Juan María Vianney (el Santo Cura de Ars) en el cual concede la restauración de las fechas tradicionales para las dos Solemnidades y establece que, cuando la memoria de la Epifanía del Señor coincida con un día sábado o lunes sea trasladada al Domingo más cercano. Cuando esta decisión sea promulgada será de la mayor importancia que sea comunicada ampliamente y explicada con claridad para beneficio tanto del clero como de los fieles.

La decisión es consecuencia de los acuerdos tomados por la Asamblea Plenaria de la Conferencia del 17 de noviembre de 2016 al haber considerado más profundamente el significado y observancia de los Días Santos de Obligación.

El obispo de Portsmouth, Monseñor Philip Egan, expresó su alegría por la noticia: me siento muy feliz porque la Santa Sede aprobó nuestra decisión.

El proceso para la toma de la decisión ha sido largo, ya en 2011, Mons. Nichols, arzbispo de Westmister declaraba que:

Por un lado, mover estas fiestas al domingo siguiente, facilitaba a un mayor número de fieles participar en las celebraciones, pero por otro, las fiestas litúrgicas de la Epifanía y la Ascensión se encuentran profundamente arraigadas en el ritmo de vida de la gente

También en 2011, los obispos de Inglaterra restauraban el precepto de abstinencia todos los viernes del año.

Los obispos desean volver a establecer en la vida de los fieles la práctica de la penitencia los viernes, como una señal clara y distintiva de su identidad católica. Ellos reconocen que los mejores hábitos son los que se adquieren como parte de una voluntad común y de un testimonio común. Por eso es importante que todos los fieles nos unamos en una celebración común de la penitencia los viernes.