esnlenfrdeitpl

Una grupo de peregrinos procedentes de varios países de la ex Unión Soviética llegó a Fátima este jueves, con motivo del centenario de la aparición de Nuestra Señora en la que hizo una referencia directa a Rusia.  La evocación de las apariciones de julio de 1917 tiene como tema ‘La Virgen María, Reina de la Paz’.

Monseñor Clemens Pickel, obispo de la diócesis de San Clemente en Saratov, Rusia indicó a la agencia Ecclesia que “durante el comunismo, muchas personas en Rusia rezaban. Sabían de Fátima, pero era peligroso hablar de eso y si hablaban de Fátima o de los pastorcitos por ejemplo, podrían ser condenados a 10 años en los campos de trabajo forzado de Siberia”. Y añadió: “Era un sueño y ahora pudimos realizarlo”.

En estos días además de la peregrinación de los católicos de los países de idioma ruso, el Santuario recibe a unos 110 grupos de peregrinos, procedentes de 24 países.

También el arzobispo de Moscú Paolo Pezzi estuvo en Fátima, y recordó las persecuciones contra los cristianos en el siglo XX, alertando para las consecuencias de los totalitarismos en la vida de las sociedades.

Los videntes revelaron que en la aparición del 13 de julio de 1917, Nuestra Señora les dijo: “Para impedir la guerra, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados”.

“Si atienden a mis peticiones Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará “, así lo recordó Sor Lucía, fallecida en el 2005.

En esta aparición tuvo lugar la visión del infierno y la revelación del sufrimiento de la Iglesia y de un obispo vestido de blanco, la trilogía que constituye el llamado Secreto de Fátima.