El P. Jorge Vásquez, párroco de Santa Rita de Casia en San Fernando, Chile, decidió enfrentar a dos asaltantes que ingresaron a su parroquia en horas de la madrugada y frustró un posible robo. El sacerdote fue golpeado en su encuentro con los delincuentes, pero declaró estar dispuesto a "dar su vida por Cristo", ya que su interés era evitar un sacrilegio.

"Lo más sagrado que tenemos es el Sagrario y por supuesto el cáliz y copón", explicó el sacerdote a ACI. Aunque el Sagrario es de madera, está hecho a mano, tiene un valor grande para la comunidad porque la misma gente y el Señor lo construyeron". El P. Vásquez afirmó que si no fuera por el riesgo para elementos sagrados, hubiera esperado a la policía antes de intervenir.

Ratificó su convencimiento de la necesidad de su acción, el presbítero indicó que "lo volvería a hacer porque creo uno tiene que dar la vida por el otro, por la misión que me tocó. Yo creo que cualquier papá daría la vida por su hijo si alguien se mete a la casa". El párroco explicó que su misión, encomendada por el Obispo, es cuidar de la parroquia. "Es mi Iglesia no sólo en lo espiritual, no solo en lo intangible, sino en lo propio y si Cristo dio la vida por nuestra Iglesia en lo humano, en lo práctico, ¿por qué no yo?".

Los intrusos fueron detenidos por las autoridades y acusados de robo, ahora se encuentran a la espera de ser procesados judicialmente. El barrio en el cual se ubica la parroquia padece problemáticas de tráfico de drogas, delincuencia común y prostitución y se ubica en uno de los sectores más humildes de la sexta región.